martes, 31 de diciembre de 2024

cómo la cigarra

Hace muchos años que decidí olvidarte y tú quisiste volver a donde ya no te esperaba.
Había logrado olvidarte por qué habías dejado hiel en mi alma helada y oscura, inventaste mentiras que sólo tú creíste y los demonios de la verdad se reían de nosotros, cuando no existía ningún nosotros entrw tu y yo.
Ahora fui yo quien tomó la fuerza de cerrar la puerta y desprender la coraza del espíritu que me quemaba la piel de no sentir nada como siempre lo sentí.
Debía tomar distancia y romper el silencio oscuro y lúgubre y se nos hizo costumbre decirnos la verdad con silencios tan largos como la noche.
Entre tu y yo solo había olvido y un recuerdo amargo que sabía agridulce cómo pan azimo sin levadura ni gluten pero ni tu ni yo fuimos ciliacos alérgicos al gluten y a tus brazos.
"Tantas veces me mataste, tantas veces me morí " como cantaba la Negra Sosa y no te diste cuenta que celándome me amargabas el camino que nunca recorrimos juntos ynque tanto daño nos hizo a ti y a mi para romper un vínculo que inventamos incrédulos cuando jamás hubo amor entre tu silencio y mi grito callado por la ausencia.
Pablo Lorenzo García

Domicilio Perdido

Aunque no me veas y aunque no me alcance para descubrirte, ya que estas oculta ante mi y para mi, Sé de tus vínculos, sé de tus sueños...ayer supiste adivinar mi pecado secreto, el fín de mis anhelos...de pronto un silencio amargo interrumpió el lenguaje y trajo el recuerdo a la memoria, las calles sin sentido, los letreros que no me dicen nada, la muerte y la vida en el asfalto atropelladas...
Un domicilio perdido y yo no me he encontrado...estoy también perdido, aquellos muros blancos, aquellas batas blancas, aquella luz también blanca, hasta la oscuridad fue blanca...
De pronto un ataúd giratorio blanco y el cuerpo desnudo cadavérico dentro de él, la caja de muerto computarizada y giratoria, el poeta al teléfono, respondiendo a las preguntas de el interrogatorio, en la silla del acusado sin respuestas, solo imágenes dolorosas...
Un funeral al que no fue invitado nadie, nunca aparecí en el obituario de aquel día, en el velatorio una solitaria caja sin velas encendidas, nadie se enteró de que había muerto...
Poco a poco fueron llegando otros muertos, de otras salas, de otros velatorios, de otros cielos y otros infiernos.
¿Qué pasará cuando se enteren?, ¿quién les dirá que ha muerto el mendigo? ¿Quién le avisará a la princesa que el Rey ha muerto?
El Rey ha muerto!!! Viva el Rey!!
Pablo Lorenzo

lunes, 30 de diciembre de 2024

el amor es una palabra de cuatro patas


Ya por fin te quedaste alimentando la.bendita tierra en la que te convertiste después de tantas vueltas y ladridos en tu patio.
Ya por fin estás en un sitio lindo donde convertirte en planta , esas deliciosas plantas que te comías para desparasitarte y para salir al jardín a ser uno con las plantas circulares.
Tu cajita de madera se quedó vacía para ahora dar paso a la nueva vida justo cuando un año nuevo está por dar comienzo.
Era tiempo preciso que salieras de tu hermoso último sweater de madera donde estabas encerrada esperando saludar a los pacientes al entrar.

miércoles, 25 de diciembre de 2024

el último milagro

Era el último día de reyes que iban a recibir las niñas por la única razón que ya cumplirían la edad suficiente para romper la ilusión o para que la magia del día de reyes se perdiera.
Les sugerimos que era momento para agradecerles y reconocer la generosidad con la que habían tratado la ilusión o fantasía de pedir un regalo, un juguete mágico que encendiera la luz de la infancia.
Las navidades y la epifanía eran tiempos maravillosamente mágicos y nos dedicabamos desde meses antes a preparar el momento y garantizar que las niñas lo recordarán siempre como un regalo divino y mágico.
Las escaleras que separaban las habitaciones de la estancia donde esperaba un árbol de plástico iluminado y bellamente adornado, se cubrían de polvo de estrellas dorado y plateado, así como un enorme y hermoso globo las despertaba con la grata sorpresa de sus colores y la levitación en el aire.
Cada dos o tres escalones encontrarían una moneda de oro y chocolate endulzando el camino hacia el generosidad.
Valía la pena el esfuerzo de semanas y meses antes de preparación de aquella fiesta de color coronada por las sonrisas de nuestras dos pequeñitas hermosas en la faz de alegría de navidad y de reyes.
Esa epifanía sería la última y merecía ese agradecimiento por lo que les solicitamos que escribieran una carta a los sabios generosos que nunca olvidaban un bello regalo 🎁 
Al descubrir sus regalos de ese año, el 6 de enero pondrían una sencilla carta escrita con letra infantil de gratitud por todos los años solidarios de hacer el juego de la magia monárquica de ese año recién inaugurado.
Al amanecer del siguiente día siete encontraron 2 cartas bellamente adornadas por sobres elegantemente cerrados por sellos de cera laqueados y con papel de marco dorado en el cual estaban escritas las palabras de puño y letras de un rey mago sabio pero no podían leer ni comprender su contenido porque descubrimos que estaban en una lengua extraña que no podían comprender.
Creímos que sería Griego antiguo porque esa era la lengua que en tiempo del Rey Herodes el Grande se usaba en Oriente.
Cuando las niñas preguntaron 
-entonces cómo vamos a saber el contenido de estas cartas?
- Quizás el padre Fernando, el.sacerdote jesuita de la capilla donde solíamos acudir a la misa dominical podría ayudarlas a desentrañar el contenido de la carta de Reyes.
El domingo siguiente después de la liturgia dominical, las niñas se acercaron pacientemente al.sacerdote quien les pregunto atento cómo habían experimentado su día de reyes?
Ellas le dijeron lo ocurrido y comentaron que los sabios reyes les habían hecho llegar sendas cartas como respuesta a su carta que ellas les habían dejado como gratitud por los años de atención a su ilusión infantil pero que habían recibido una nota linda escrita quizás por uno de ellos pero que no conocían el contenido por estar en una vieja lengua de miles de años.
Esto extraño al presbítero que asombrado tomo la carta después de colocarse los anteojos pequeños de vista cansada y cuando miro que la lengua en qué estaba escrita la carta efectivamente era Griego antiguo, nos observo a nosotros como padres y nos preguntó en voz baja, quién escribió está carta?
- le digo que fueron los Reyes Magos, lo que no puedo saber es quien de los tres! Respondí de inmediato.
Se colocó de nuevo los pequeños anteojos y siguió leyendo en voz alta el contenido de la misiva que mencionaba entre entre otras temas el valor de la gratitud en el amor y del reconocimiento de lo recibido como muestra de generosidad de la vida.
A la mitad de la lectura al sacerdote se le interrumpió la voz entrecortada por un llanto que apenas comenzaba a salir de su garganta y sus ojos se nublaron de un brillo de lágrima sorpresiva.
Cuando termino de leer las dos epístolas y se las entrego a las niñas les dijo en voz pausada y entrecortada 
- está carta es el regalo más hermoso que jamás he visto en toda mi vida religiosa, son uds afortunadas de haberla recibido.
Las niñas agradecieron y tomaron sendas cartas y volvieron al campo de juegos
El Padre Fernando nos miró agradecido y nos dió un fuerte abrazo con las siguientes palabras:
- Hoy me han hecho el hombre más feliz porque pude observar el milagro de una breve carta escrita en el más perfecto lenguaje sin una sola falta en una lengua de hace 2 mil años...
Hay historias que un hombre y una mujer pueden recibir por la gracia de la ilusión infantil de nuestra historia aunada a la.historia de dos hijas eternas.
Pablo Lorenzo García 

jueves, 19 de diciembre de 2024

Difícil Navidad

La Navidad es una época difícil para transitar cuando se tiene un duelo por la partida de un servidor amado aún cuando esté no haya partido en el mes de diciembre sino con anterioridad próxima.
La Navidad los mexicanos la vivimos en familia y la disfrutamos en familia pero qué pasa cuando uno de nuestros seres queridos se ha ido?
Parece que la experiencia de la Navidad se transforma en un espacio de luto negro y oscuro.
Un espacio temporal donde la mesa pierde luz y el árbol se apaga y los regalos debajo de este no valen nada.
La Navidad tiene un sentido nuevo pero no lo ve el ciego que ha dejado de poner atención visual detrás de su pena y su tristeza.
La navidad lleva acordes tiernos y maravillosos en los villancicos infantiles de España pero el sordo que no puede escuchar por tanto vacío que le llena la cabeza por la perdida de una Madre, de un Padre, de un hermano o de un hijo.
La Navidad siempre tiene luz, siempre suena linda pero cuando permitimos que el duelo nos deje cegados y sordos, insensibles de tanta nada de tanto vacío.
Siempre hay regalos lindos para Navidad para la que sabe renacer después de una pérdida y la que sabe valorar aún desde su tristeza y su dolor.
La Navidad es un verbo activo y siempre en presente que significa Renacer!
Te deseo que decidas! Renacer aún desde tu dolor y tu experiencia de duelo.
Y si quieres lograrlo estoy para acompañarte! 
Centro Vioss 
Pablo Lorenzo García

jueves, 7 de noviembre de 2024

Me aburrí de tanto cielo

Esta tristeza que invade la ausencia de un cielo oscuro desde mi espíritu hambriento de paz, sediento de nostalgia y deseoso de melancolía. 
Mi nueva sonrisa es como una Gioconda que sonríe nostálgicamente como disfrutando su tristeza y refrescando las mejillas con tus lágrimas que las recorren dulcemente.
Sonrío desde una pena que limpia mi alma, esta sonrisa contagiosa para los que sufren de melancolía y tengo el medicamento ideal para sanar la muerte y la partida de un ser amado: el amor, el amor trascendente que me une al ser amado que no desapareció de mi camino con esa desintegración con la que nos han enseñado a ver la muerte desde una creencia inútil en una religión que nos vuelve a ligar al dogma que no sirve para continuar amando aun despues del pecado de morir.
El viejo cura nos amenazo con la muerte como castigo y expulsión del Edén, por haber querido ser como dios: inmortales y nos hizo mortales y nos arrebato la eternidad ofrecida.
Hoy he aprendido que esas ofertas, no servían para nada, ni la vida eterna, ni el Edén ni siquiera ser como Dios. 
Hoy aprendí, desde mi propia muerte y la muerte de mis seres amados que estoy en el paraíso que es el amor de mis seres que amo en su partida, ellos habitan mi ser como un cielo divino y yo solo requiero de un espejo para mirarlos nuevamente cada que decido extrañarlos.
Me disfracé de polizón y me metí en ese jardín prohibido de dios, oculto entre las flores y las golondrinas y no encontré a mi Madre ni a mi Padre ni a mi Hermano ni a la mujer que amaba. 
Me aburrí de tanto cielo y le pedí al maestro permiso para habitar el mío y poder morir sin haber pecado.
Pablo Lorenzo García

lunes, 28 de octubre de 2024

Fue en Bogota donde te vi

Hace tres años, en el primer piso de el Hospital de alta especialidad del imss, entre dos paros cardiorespiratorios y entradas gratis a terapia intensiva había pedido a mis hermanos que no le dijeran a mi Madre, que aún vivía, la gravedad de mi estado de salud. Mi garganta la habían cerrado y mi voz se había perdido junto con otras objetos como la esperanza.

Hacía algunos años cuando la visitaba en su casa de la ciudad de México, y la acompañaba a su templo. Siempre el recorrido obligado en la entrada eran los pequeños altares a diferentes personajes santificados. Ella me señalaba cada uno al que le tenía asignada una tarea especifica: cuidar de uno de sus hijos.

Para cada uno de ellos tenía un hijo asignado a la vez, después de recorrer las cinco imágenes de los "cuidadores" asignados a mis cinco hermanos, llegamos a una en especial con la cual me dijo: Hijo, este es el tuyo, a Él le pido siempre por mi pequeño hijo, en ese momento no causó más que una afirmación sin importancia.

Pero en esa cama de hospital sin sentido alguno de recuperación y con la vida sobre toda la incertidumbre que cabía en mi cuerpo, uno de mis "vecinos" de cama al ser dado de alta de su hospitalizacion, se acercó a mi y en sus manos una pequeña caja de cartón corrugado y estas palabras: Creo que traigo algo que le servirá mucho aun cuando me imagino que ud. no es muy catolico y en ese momento abrió la pequeña cajita y extrajo de ella una imagen...al verla tuve que impedir y retener todas las lágrimas que deseaban brotar de mis ojos y de mi recuerdo...era precisamente la imagen que mi Madre me tenía encomendado desde su infinita fe.
Al ver dicha imagen escuche una voz ensordecedora de Mamá que me decía: -
-Sé por lo que estas pasando y por ello te envio este regalo...

Desde ese entonces dicha imagen me persigue por donde voy y me alcanza a cada paso y en silencio.

Seis meses después de este episodio Mamá se despidió de mi y cerro sus ojos y su luz se extinguió para siempre para ir a donde debía ir.

Dos años más tarde me encontraba en la plaza central en Bogota, Col. y con la plaza abarrotada de turistas por el festejo de Colombia, se acerco a mi una señora entrada en años, pequeña de estatura con muchos rosarios en su mano y me dijo: tengo para usted uno especial y puso en mis manos un rosario de madera de plo de rosa. De inmediato busqué mi cartera para pagar dicho "souvenir" y al mismo tiempo preguntándole a la señora, cuánto es de el rosario? y al volver la vista hacia donde ella se encontraba, no encontré a nadie frente a mi, solo la muchedumbre, pero nadie con las características de esa dama. Al volver la vista en ese "regalo" en mis manos descubrí que al centro estaba de nuevo la imagen de este niño.....Me sigue enviando Mamá signos de amor desde donde esta.

domingo, 27 de octubre de 2024

Maria te llamabas

Te llamabas María y solo tenías catorce años pero tú clan te había marcado.
Te llamabas María y querías ser Madre y tenías como compañero un buen hombre, respetuoso y tierno.
Te dijeron que SI a tu maternidad pero NO a la forma linda de la pasión con la que te podrías fundir en un acto de amor con tu hombre para hacer del amor un hijo, un hijo de Dios.

Dios no te prohibió la pasión ni el erotismo en esa bendita unión fueron los hombres y las mujeres de tu clan y te inventaron un espíritu para darle sentido de santidad, sin saber que con ello, te coartaban tu femineidad y te la pintaron de blanco, eso sí, muy inmaculada 
Y tú hombre se quedó esperando con su amor despierto por ti como un Padre que no puede abrazar a su hija porque es pecado, como un amante que le han castrado el erotismo y su libertad sexual.
Solo tú, sabes que el Dios que pariste de tu vientre, era hijo natural de tu amado y que el amor apasionado y puro era lo que hacía bendito el fruto de tu útero, bendito entre todos los hombres, hijo de Eros.
Pablo Lorenzo García

Amante divina

Eres mujer para ser diosa, la misma diosa que te arrebato una costilla para que la artesana hiciera un hombre, por que alguién dijo que lo necesitabas, pero nunca te preguntaron.
Quizás estarias sola, pero estarias mejor, al fin que el dios de mi madre, siempre ha estado solo y sin embargo nunca lo he visto triste.
Alguien cambio la historia desde un ego masculino de un viejo blanco y con barbas y le arrebato la divinidad a Dios que no le importaba si era hombre o mujer, ella solo era Dios y eso era suficiente para amar y para bendecir y para mirarnos como una madre divina de siempre y para siempre.
Eres mujer para que no te falte nada, y menos un hombre que pretenda que tú, lo necesites, aquello que llamamos felicidad es un arte solitario de construir sonrisas solo para ti.
Pero si decides no estar sola, ahi está él, el amigo fiel que siempre sonrie silencioso con tu risa sin chiste necesario para hacerlo.
Ahi esta un amigo que no le caben etiquetas en el rostro para que le pongas nombre con el cual puedas comprobar que es tuyo!
El amor no es un acto de propiedad, el amor se hace por las mañanas entre dos seres que no solo dicen que se aman sino que guardan silencio entre sus brazos y sus piernas y su intimidad que se calienta tiernamente entre los dos. El amor se teje por las noches en una vulva fresca que recibe besos engarzados de sus labios.
Erótico es aquello que no tiene sexo, pero se hace apasionadamente con la sensualidad que descubres en los ojos de un espejo empañado y viejo. Sensual es el tejido que se hace entre unos labios que se han arrugado de tanto besar.
Femenino es un seno que alimenta y que de tanto amar alimentando le da cáncer y se oculta eternamente en el tiempo que no vuelve.
Amante no es solo la que ama, sino la que abraza y entrega sus brazos y los deja en el cuerpo de otro que también entrega y comparte sin quedarse nada para si misma.
Yo quiero ser viejo y decidir que quiero ser mujer cuando muera y tener los hijos que me regale el viento para regarlos con el agua de mi seno y que los mire dar frutos de las semillas que mi Madre me dejo al morir.
 Pablo Lorenzo García

viernes, 25 de octubre de 2024

Otros Muertos

Aunque no me veas y aunque no me alcance para descubrirte, ya que estas oculta ante mi y para mi, Sé de tus vínculos, sé de tus sueños...ayer supiste adivinar mi pecado secreto, el fín de mis anhelos...de pronto un silencio amargo interrumpió el lenguaje y trajo el recuerdo a la memoria, las calles sin sentido, los letreros que no me dicen nada, la muerte y la vida en el asfalto atropelladas...
Un domicilio perdido y yo no me he encontrado...estoy también perdido, aquellos muros blancos, aquellas batas blancas, aquella luz también blanca, hasta la oscuridad fue blanca...
De pronto un ataúd giratorio blanco y el cuerpo desnudo cadavérico dentro de él, la caja de muerto computarizada y giratoria, el poeta al teléfono, respondiendo a las preguntas de el interrogatorio, en la silla del acusado sin respuestas, solo imágenes dolorosas...
Un funeral al que no fue invitado nadie, nunca aparecí en el obituario de aquel día, en el velatorio una solitaria caja sin velas encendidas, nadie se enteró de que había muerto...
Poco a poco fueron llegando otros muertos, de otras salas, de otros velatorios, de otros cielos y otros infiernos.
¿Qué pasará cuando se enteren?, ¿quién les dirá que ha muerto el mendigo? ¿Quién le avisará a la princesa que el Rey ha muerto?
El Rey ha muerto!!! Viva el Rey!!
Pablo Lorenzo

Espérame por última vez

Espérame en tu llanto, dejame secarlo con un beso sobre tus ojos. Pero si es mi llanto el que me aturde y no descubro cómo secarlo, ya no tengo tus labios. 
Espérame que soy llanto y que cierro mis ojos para intentar construir un dique en mis ojos y en mi mirada que ya no te puede ver libre. 
Espérame antes de que partas lejos de mi, solo espérame para que te recuerde y dejes el olvido que duele entre mis manos que ya no te acarician nunca más.
Espérame un poco más antes de que otro te robe el alma y me la robe a mi también y te lleve lejos donde no te alcance y donde no me alcance la mirada a verte más.
Espérame por última vez antes de que la muerte me alcance para despedirme definitivamente y ni siquiera en día de muertos me permitiran venir a verte.
Pablo Lorenzo García

Nada me acerca más a ti

Sigo escribiéndote con tinta transparente de mis ojos y sigo honrandote con mi silencio que ensordece el alma.
Sigo desesperado ante tu partida que me ha cegado de verte a mi lado.
Nada me acerca más a ti que el olvido que me hace recordar tu ausencia.
No puse ofrenda de día de muertos porque no supe cómo ubicarme en el altar de difuntos de tu partida.
El papel picado quedó mojado de la tinta de tus versos que mis ojos escribían. Y no hubo pan de muerto de tanta sal que escapaba de él salero.
Pablo Lorenzo

En El Día de Muertos

En el Día de Muertos, flores de cempasúchil, Se despiertan las calacas en la noche serena, El altar se engalana, es un rincón sutil, Donde las almas queridas vuelven, sin pena.
Las velas parpadean en la brisa del otoño, Las ofrendas esperan con su aroma ancestral, Los rostros pintados, en un rito temprano, Recuerdan a los que amamos, en un acto esencial.
En este día sagrado, los recuerdos afloran, El pan de muerto dulce, el mezcal y el café, Se mezclan en el aire, las risas no se borran, Las historias compartidas nos vuelven a nacer.
En el camposanto, bajo el cielo estrellado, Las tumbas son altares que la tierra custodia, Los suspiros y cantos de un pueblo entregado, Tejen con hilos de amor una inmortal melodía.
Las mariposas monarca, almas errantes en vuelo, Llegan como mensajeras, un suspiro ancestral, Nos dicen que la muerte no es un fin, es un anhelo, Un ciclo eterno de amor, un lazo espiritual.
El Día de Muertos, con su simbolismo único, Nos recuerda que la vida es efímera y bella, Que el amor perdura, que el recuerdo es magnífico, Y que en la memoria eterna, nuestras almas destellan.
Así, en este día de colores y canciones, Celebramos la muerte con profundo respeto, Sabemos que la vida y la muerte son razones, Para amar, recordar y vivir con afecto.
Pablo Lorenzo García

Mi Viaje Hacia mi Muerte

Algo sentía en mis adentros, había un aroma putrefacto pero ajeno a mi. Era como si viajara en un túnel donde nadie me había avisado que entraría y entré. Fuera de mi estaba mi hija pequeña con el rostro entre la sorpresa y el pánico.
Escuchaba voces aceleradas y batas blancas tomando decisiones ajenas sobre mi vida y sobre mi muerte, pensaba: ¿Qué no pensarán tomarme en cuenta? ¡A fin de cuentas es mi vida! Pero era inútil parecia que no me escuchaban. Uno de esos hombres de blanco traía en sus manos un par de palas eléctricas dispuesto a aplicarlas sobre mi pecho, pero los demás dudaban, había mucha gente en ese espacio verde olivo, todas con cara de sorpresa tétrica.
Parece que por fin habían decidido algo en común, y entre dos grandes hombres me tomaron de los brazos y las piernas y me depositaron sobre una pequeña camilla dura y con rueditas, y comenzaron a correr conmigo encima. Yo lo escuchaba todo aún cuando no veía nada. Oia la prisa, la incertidumbre, el sobresalto, el miedo. Escuchaba la llegada del elevador y el girar de los baleros y ruedas de mi cama móvil bajando por ese elevador y escuchaba a los hombres de blanco gritarle a otros hombres de menor escala: ¡No dejes de presionar, sigue dando ritmo, fuerte! y unas grandes manos sometiendo mi pecho una y otra vez con un ritmo extraño.
De pronto se abrieron las puertas de ese elevador y salí corriendo, más bien rodando, empujado con gran fuerza por esos hombre de blanco que al mismo tiempo gritaban ¡Lo estamos perdiendo!
Se abrieron dos puertas corredizas y me volvieron a depositar en otra cama más grande llena de cables y máquinas perversas y ahora si el hombre de cabello blanco y bata blanca tomo aquellas paletas eléctricas y las empujo contra mi pecho gritando: ¡A un lado! y el resto se alejó dos pasos y senti un estruendo dentro de mi. Como si cayera en un abismo profundo lleno de luz y de oscuridad unidas en esa intensa incertidumbre de puente que me trasladaba a otro sitio sin dejar el lugar donde me encontraba.
De pronto me dí cuenta que estaba en dos sitios simultáneamente, en ese cuarto de cristal donde la gente de blanco entraba y salía corriendo, apresurada y nerviosa y al mismo tiempo estaba entrando a un espacio oscuro, lleno de vacío y una barandilla como de un juzgado que me separada de una juez linda y gentil que me recibía con una sonrisa de Monalisa sin Leonardo.
Al mismo tiempo sucedían esas dos historias, en tiempos unisonos, como dos universos paralelos que coexisten en el mismo y preciado tiempo, un kronos y un kayros unidos y distintos.
Mientras los de blanco de abajo me invadian de cables, de agujas, de venoclisis y me convertían en un ser eléctrico conectado a tanto aparato extraño se encontraba a mi lado, escuchando y sientiendo pitidos de luz que me convertían en una línea que ondulaba en una pantalla llena de números verdes y focos rojos. De pronto uno de los de blanco abriendo mi boca insertó un tubo delgado y transparente sobre mi garganta. Estaba siendo invadido por un pedazo de plástico que intentaba inflarme como un pequeño globo de cantoya y la señora de blanco me sellaba con cinta aquel tubo transparente para que no lo escupiera.
Me convertí en una especie de arbolito navideño en pleno julio, lleno de luces y adornos conectados a mi piel.
Hubiera podido llorar si la conciencia me alcanzara pero primero tenía que saber que parte de aquella realidad era mentira y que parte de aquella mentira era real.
Del otro lado del cristal descubrí a mis hijas esperando, esperanzadas y quise pedirles que cruzaran el umbral del espacio entre los cristales donde seguían entrando y saliendo los hombres y las mujeres de blanco con espanto, asombro y sorpresa, llenas de cosas extrañas en sus manos y con disfraces de verde hasta en sus rostros.
¡Hijas, por favor vengan conmigo! ¡Las necesito aquí a mi lado! y ellas respondían:
¡No podemos Papa!, ¡No podemos!
y Yo insistía una y otra vez que entraran, que las necesitaba
¡No podemos Papá!, ¡No podemos simplemente porque te has ido!, ¡Estás Muerto!
De pronto una realidad fantasmagórica y abrumadora se apropió de mi ser y me dí cuenta que estaba trascendiendo sobre un puente complejo que me alejaba de aquel espacio que había llamado: Vida
En el otro universo paralelo, el otro Pablo estaba enfrentando un juicio, un juicio extraño en un juzgado oscuro con la más extraña juez que no me estaba juzgando, solo me cuestionaba ¿qué es lo que querría?
El universo del juzgado era extraño por que no sabía lo que deseaba, quizás por que no alcanzaba a descubrir los significados de aquel sitio legal y ¿quién era aquella juez amable que me recibía?
Como les había narrado, estos dos universos distintos y que se confrontaban coexistían simultáneamente entre si y yo así lo sentía, querría decir ¡Vivía! pero no sería el adjetivo correcto para dicha experiencia.
Aquella juez seguía insistiendo en preguntar ¿qué es lo que yo deseaba? y no podía responder ya que no tenía respuesta alguna sino un millón de dudas coexistiendo dentro de mi. Aquella juez solo acertó a decirme si deseaba ya quedarme ahi "definittvamete".
Ese concepto de "definitivo" me retumbaba en mi conciencia de paso, yo creía que estaba de paso por aquel lugar de juicio. me dí cuenta que aquello que llamamos muerte es el único sitio definitivo con el que los humanos podemos contar. Y para esa definición no estaba preparado. Como si exigiera un espejo para reflejarme y observar mi reflejo en aquel universo lejano y tenia miedo de que solo se reflejara una imagen catrina de José Guadalupe Posadas en dia de muertos.
Mientras tanto en el otro universo de abajo, digo abajo, por diferenciar los sitios universales, uno sobre el otro. En ese universo inferior seguía ese cuerpo conectado eléctricamente e intubado para quizás seguir inflando aquel globo de piel que era yo y mis pulmones o lo que quedaban de ellos.
La mujer de blanco que se había quedado a mi lado no dejaba de mirar todas las pantallas que me rodeaban con indicadores luminosos que quizás algo decían para que aquella mujer entendiera ese universo extraño que llamamos Vida y sus signos vitales. Los demás hombres de blanco ya no estaban, solo había un silencio entrecortado por los "Bips" de las pantallas y sus lineas oblícuas.
De pronto entaron mis hijas ahora si frente a mi, sin saber que yo las escuchaba aunque no podía verlas. Pero les sentía la tristeza que inundaba toda la habitación de cristal y solo alcanzaban a murmurar: ¡Dios, si Papá está sufriendo mejor llévatelo contigo, no deseamos que sufra! Y yo me daba cuenta como si pusieran un espejo de dolor frente a mi pero me alcanzara a dar cuenta de ese mi dolor y aquello me llenaba de dudas. ¿Debía decidir marcharme ya? ¿quién lo tendría que decidir?
Inmediatamente después del mismo modo entrarían algunos de mis hermanos que veían frente a si a su hermano menor conectado y moribundo sin haberlo esperado siquiera por una sospechosa enfermedad que me aquejara. Descubrir su tristeza me daba pena, me ponía triste como si me contagiaran de su tristeza melancólica y sorpresiva.
Y ellos repetirían la misma frase que mis hijas habían expresado, ¡Que no sufriera!
Una pequeña eternidad estaba viviendo o experimentando en mi reloj de vida, en ese reloj marcaban quince días transcurridos y en el universo paralelo superior solo habian pasado unos pocos segundos, por darle alguna denominación temporal que arriba no existe.
CONTINUARA!
Pablo Lorenzo García

Mi Día de Muertos

EL MUERTO

Soy el muerto que dieron de alta del infierno…
Soy el muerto, que “vive” en la caverna del hermitaño, justo detrás del purgatorio inexistente.

Soy un muerto que respira con un solo pulmón inflable, hecho en China, pero eso sí…me alcanza para suspirar…

Soy ese muerto, que se muere de risa, que dejo de “ser mortal” para morirse…
Soy un muerto que muere cada día, constantemente me renuevo y vuelvo a morir…”solo por hoy”

Soy un muerto enamorado de la vida, paradoja convertida en mi camino.
Soy un adicto a mi muerte que he incorporado a la vida, muero en la cima mirando el crepúsculo vespertino hasta que mi novia luna, acepte convertirse en la señora de mi…muerte.

Muerto si…pero absurdamente enamorado de mi vida…que no alcanzo a distinguir entre mis dedos, la vida es como el agua que se escapa y no la podemos retener y se evapora.

Soy presidente honorario de “M.A.” (moribundos anónimos), desde que morí y cada noche en las reuniones de la logia, me paro al frente de mis compañeros detrás del ambón y dirijo las palabras acostumbradas al inicio de las reuniones: “Soy Pablito…y estoy muerto”, y después de las reuniones, disfrutamos de las viandas que nos envían de los altares…de muerto.
Y sesionamos todas las noches en el “Mictlán” un bar muy céntrico donde se sirve, ponche de granada, pulque de tuna y coco, tepache y tuba (de Colima)

Hay muertos gordos de huesos anchos y hay muertos anoréxicos y hasta bulímicos hay muertos sin dientes, pero muy risueños. Hay muertos doctores y hasta licenciados. 

Yo soy un muerto típico…un típico muerto, pero eso si…un muerto que ama, un muerto que palpita, que vibra amenazante, o tal vez…un muerto que espera…
Pablito

jueves, 19 de septiembre de 2024

cuando la ciudad se colapso 1985

Hace 39 años muy temprano a las 7.19 AM nos despertó un sismo que inicialmente fue oscilatorio y después siguió siendo trepidatorio muy largo y para quienes vivíamos en el D.F. nos sorprendió cuando creímos que no pasaría mayor cosa como había sucedido en anteriores sismos (1979) dónde se había caído la U.Iberoamericana). cuando encendimos la tv solo estaba el canal 13 que era IMEVISION canal estatal y Pedro Ferris Santacruz daba cuenta de un terremoto donde no había ocurrido mayor daño pero confirme llegaban las noticias nos dimos cuenta que había cientos de edificios colapsados, no había luz en gran parte de la ciudad y poco a poco nos dimos cuenta de la tragedia que significó ese día en nuestras vidas... 
....pasaron muchas horas desde la primera sacudida, en muchas zonas no había luz ni teléfono, recordemos que en esa época casi no había teléfonos celulares. 
La sensación era de caos y destrucción y muerte.
Esa tarde me integre como viejo socorrista de cruz roja con mis excompañeros para apoyar las labores de rescate para ir a las zonas donde cientos de edificios colapsados se encontraban y solo se necesitan palas, picos y guantes de asbesto para levantar una a una las enormes piedras que mostraban los restos de muros, techos y pisos derruidos.
Me asignaron a la colonia Roma que era la segunda zona de desastre después del Centro histórico lleno de escombros y de cadáveres.
La primera parada era un edificio aparentemente colapsado en la calle de Orizaba al llegar en la.ambulancia vimos un edificio sin daños solo un edificio de 3 pisos lleno de polvo alrededor pero los vecinos nos hicieron mirar el error cuando preguntamos.. Qué problema presenta este edificio? Está intacto! Y los vecinos con un sesgo de profunda pena y desesperación nos dijeron: hay dos pisos por debajo del primero, el edificio es de 5 pisos y no pudieron salir los habitantes de esos departamentos ...están ahí enterrados.
La sangre se nos enfrió de pronto al imaginar la escena en nuestra mente.
El comandante de la unidad llamo por radio para pedir una excavadora que pudiera hacer un hoyo paralelo al piso del primer nivel.
Y nos pusimos manos a la.obra con picos y martillos, marros con cientos de vecinos que se habían acercado para apoyar las labores de rescate.
Se había hecho de noche y otros vecinos trajeron grandes lámparas que alumbraban la trágica oscuridad y ante esa solidaridad tan necesaria surgió la primera pregunta: Dónde están las autoridades? no había más que un puñado de policías que estaban también ayudando a retirar escombros y no había soldados, solo la sociedad civil saliendo a dar la cara por sus vecinos.
Dejamos las actividades de la calle de Orizaba y tuvimos que trasladarnos a otra parte donde había colapsado el Hospital Juárez que se veía tétrico y impresionante porque sus pisos estaban colapsados uno sobre el otro como si hubieran pegado el techo con el piso del siguiente sin ventanas pero dentro había cientos de cuerpos de pacientes, médicos ,enfermeras que estaban esperando a ser sacados, la mayoría muertos.
Por otro lado había ambulancias y camionetas de carga que llevaban decenas de cadáveres en bolsas negras con cierres y etiquetas marcadas con las señas donde se había encontrado el cadáver, en los códigos de Cruz Roja los llamamos los 14s que describia un cadáver. Había cientos y cientos de actores en ese Hospital.
En un viaje con la camioneta que me tocó llevar hacia el estadio de beisbol del IMSS en la colonia Narvarte donde se había decidido que llevaramos los cadáveres y los colocaríamos sobre el campo de béisbol. Agrupados por las zonas donde se habrían encontrado. Aquello era el infierno mismo de Dante de la.divina comedia pero con un toque de holocausto, no podía estar más de 10 min ahí mirando tanta muerte apilada una tras otra contando miles.
Había restricciones de tiempo para estar ahí y tratar de descansar las emociones que se desbordaban de entre mis lágrimas secas que dolían de tanto dolor acumulado, de tanto dolor ajeno pero a la vez propio.

martes, 13 de agosto de 2024

Artesana

 

Artesana de la madera y el metal, constructora de sueños e ideas tangibles y útiles 
 
Construyendo y disoñando al mismo tiempo, el tiempo, donde los pájaros solo se dediquen a volar sin pena alguna que los lleve a tierra.

 
Artesana que con sus manos acaricia el barro de mi piel dorada y le forma de viento, libre y prodigiosa.
Extraño tus creaciones de luz que se ven claras en la noche tan oscura como un sueño de mis sueños. Has hecho con tus manos el amor, artesana de porcelana que brilla en cada suspiro y en cada orgasmo que la piel nos brinda cuando dos artesanos unen sus manos y deseos y ofrecen el arte que sana cuando se nos ha olvidado amar y perdonar.

jueves, 11 de julio de 2024

somos papel y tinta

Como quisiera amarte como te amo, y que me amases como algún día me habrías amado...
En aquel espacio en donde yo fingía no amarte porque es difícil amar atado a una venoclisis oxigenada...
Y ahora absurdamente enamorado debo dejarte ir y alejarme con lo que duele el olvido y no es solo que me borres de tu red y que me bloquees de tu computadora, que me impidas verte sin poder mirarte y darte mil "likes".
Ya no hay pretextos para amarte, porque ya lo sabes, no quiero borrar una sola letra de esta pluma diarréica que expulsa tinta enamorada pero siempre negro mate...
Yo soy la tinta, tú fuiste el papel, siempre blanco, qué hago ahora con mi pluma sin un espacio en dónde escribir para ti...
Pablo Lorenzo

sábado, 4 de mayo de 2024

nuevo Lenguaje

Este NUEVO LENGUAJE 

Nuestro silencio es un pacto que grita el amor y la pasión con la que amamos, es la traducción de un nuevo lenguaje de los enamorados que se esconden detrás de frases simples pero contundentes.

Te digo “te amo” cuando te miro, cuando menciono tu nombre, cuando te tomo de la mano y son mis manos quienes te nombran al tocarse entre sus palmas, entre sus líneas.

Existen tantas cosas que no decimos, en este lenguaje subversivo y oculto, el lenguaje del café y la nieve entre el mensaje de búsqueda de mi parte y tu respuesta de aceptación y picardia en tu rostro.

Y todo desde la ilusión, desde la fantasía, desde la irrealidad. Quiero aprender a amarte, pero te necesito cuando tú no estás.

Somos tú y yo, amantes en secreto, que aún no sabemos que lo somos.

Tu mano beso mi mano sin rozarla siquiera.
Tu boca tomo mi boca por asalto y mi boca ingenua, igual que la tuya, ni se ha enterado.

Tu piel ilumino mi piel, sentí el calor de tu frio, tu risa beso mis labios, desde mis oídos, tu ternura acarició mis ojos…

Hemos hecho el amor cuando tomamos café y hablamos de un curso de milagros.
Nos hemos encontrado desnudos cuando dos tazas de café separan tus labios de los míos.
Es tan corto el tiempo y tan largo el olvido…

“te traje este libro” y me diste un beso que nunca llegó,
“justo el que deseaba” y te abrace con mi mirada.

Lenguaje que se esconde tras un saludo, palabras silentes guardadas como un separador de un libro de veinte poemas de amor y un canción desesperada.
Pablito

Fleman el héroe que moría

Yo estaba enfermo del pulmón por lo tanto tenía que escupir. Con una actitud estóica digna del mejor de lo enfermos flemáticos, me guardaba en mis adentros bronquiales, las palabras que mi garganta y sus cuerdas vocales se tragaban ante la absurda posibilidad de escupirlos letra por letra.

De pronto me empezaron a temblar las piernas y eche saliva en el grano de puntería. Era lo menos que podía intentar al darle rienda suelta a la expulsión de flema que asqueaba hasta el más resistente asqueroso que viviera en un nosocomio como en el que aún habitaba.
Y aquella imagen que había creado de mis pulmones era el regalo que mi madre me tenía preparado como el envoltorio mágico de enfisema crónico y E.P.O.C. escondido en lo profundo de mis bolsas respitarorias.

De tanto en tanto odiaba todo lo que era sano, pero ese odio se extinguió pronto porque aquí no tenía alimento, aquí todo estaba enfermo, separado de la vida, excluido, concentrado en la muerte.
La muerte mía tan anhelada, tan querida, que me excluía de las puertas de un infierno Dantesco solamente imaginado por mi y por Virgilio y su Divina Comedia. 
La muerte disfrazada de áquila maternal y protectora de derechohabientes todos pintados de verde bandera en una institución fría, pulcra, solemne, burocrática.
La enfermedad, la mía, era una tos inexpresiva que con cada expulsión manifestaba el silente desacuerdo del olvido al que había sido condenado en el purgatorio de la soledad y el abandono de la luz que nunca llega ni llegará.
Era absolutamente un juego de azar, no había posibilidad de hacer trampas. Saldré pronto, saldré sano...no saldré.

Pablo Lorenzo García 
inspirado en un texto de Thomas Bernhard

lunes, 19 de febrero de 2024

Ludwig en la septima

Aquellos sonidos que tanto amaba en una decorosa armonía de cuerdas, ébano y marfil, se fue dispersando dentro de mi oído, alejándose lentamente hasta hacerse casi imperceptible en mi cerebro musical. 
Sentir la ausencia de luz en mis oídos era el castigo divino que.ni creía merecer jamás, yo, un insigne compositor alemán sin alcurnia ni aristocracia, reconocido por emperadores y celebridades de toda Europa perdiendo lo más preciado que ese mismo Dios tenía que quitarme como castigo a no sė pecado. Tuve que amputarle las piernas a ese piano que fuera mi compañero de juegos musicales de siempre sobre la duela de madera del piso sobre el que descansaba para intentar "escuchar" desde la tenue vibración pero era inútil no servía, me había quedado irremediablemente sordo!.
Pablo Lorenzo García

* Sobre el hecho real donde Ludwig van compuso el 2o mov de la séptima sinfonía

domingo, 4 de febrero de 2024

Tras las sombras

 

Tras las sombras de la noche viven mis recuerdos, todos juntos en una vieja caja de Pan

dora que dice en su tapa oscura dos mil veintitrés y relata cada minuto de los más de medio millón de minutos que se extienden durante todo ese año largo y profundo.
Mi memoria los guarda uno a uno como un archivero de oficina que separa cada hoja de cada minuto.
Aunque el olvido es quien los acomoda y los resguarda para que más de uno se pierda en un viento que sopla delicadamente tras la nostalgia.
Entre los archivos también existen lágrimas que mojan los documentos y los tornan amarillentos como el sol que se apaga al atardecer poco a poco.
Solo quedan pocos minutos en ese triste archivo anual para liberar la nostalgia y la melancolía que el olvido dejo de guardar y se perdieron en la noche helada del invierno.

Vejez y Muerte

La vejez llega sin avisar, sin darse cuenta. No tiene números en la edad que no nos representa nada. 
La vejez no se mide con el tiempo que no registra un reloj ni se determina con ausencias en la salud y el metabolismo.
La vejez se muestra con un antes y un después que la vista, el oído o las piernas nos avisan sin señal previa alguna.
 
La vejez nos toma siempre distraídos, y nos dibuja unas hebras de plata en el cabello haciéndonos ver más "interesantes" o bien nos hace necesarios unos anteojos para la "vida cansada" o unos "dientes bifocales"
Nos llega con una bufanda en el cuello y una reuma en las rodillas cansadas.
 
La vejez es un equipaje pesado que se va acumulando con el andar en el camino recorrido por la vida.
Y cuando uno menos se imagina, nos marca una pausa generosa y duradera que se llama Morir.

viernes, 2 de febrero de 2024

la oscuridad del sexto piso

Dentro de mi estalla una oscuridad oculta en mis adentros que me provoca una ceguera inútil donde el camino se mira turbio.
Hay un río de lágrimas negras que me aguarda como bolsas debajo de mis ojos. 
Es poca la energía que me queda en mi marca pasos donde el alma se duerme a plena luz del día. 
A esta marcada tristeza le llaman depresión y los médicos creen que se cura con cápsulas blancas que llaman AntiDepresivos. Yo no sé si con la fluoxetina o quizás la sertralina en sabores dulces y colores descoloridos funcionen en mi piel que se decolora.
Ya no se si solo son el desgano de mis piernas que duelen al subir el sexto peldaño o mis brazos y manos que no quieren soltar el pasamanos de la vieja escalera. 
Me faltan muchos versos por escribir y muchos peldaños por subir pero no estoy seguro de que la tinta alcance ni de que las fuerzas de las viejas rodillas quieran seguir subiendo.
Extraño todo lo que aún soy y ya olvide lo que deseo ser. Esta depresión tipo Alhzheimer que me llega todas las mañanas donde me levanto a vomitar las lágrimas que inundan mi garganta.
Esta melancolía es dulce en la noche y se amarga por la mañana.
Pablo Lorenzo García