jueves, 19 de septiembre de 2024

cuando la ciudad se colapso 1985

Hace 39 años muy temprano a las 7.19 AM nos despertó un sismo que inicialmente fue oscilatorio y después siguió siendo trepidatorio muy largo y para quienes vivíamos en el D.F. nos sorprendió cuando creímos que no pasaría mayor cosa como había sucedido en anteriores sismos (1979) dónde se había caído la U.Iberoamericana). cuando encendimos la tv solo estaba el canal 13 que era IMEVISION canal estatal y Pedro Ferris Santacruz daba cuenta de un terremoto donde no había ocurrido mayor daño pero confirme llegaban las noticias nos dimos cuenta que había cientos de edificios colapsados, no había luz en gran parte de la ciudad y poco a poco nos dimos cuenta de la tragedia que significó ese día en nuestras vidas... 
....pasaron muchas horas desde la primera sacudida, en muchas zonas no había luz ni teléfono, recordemos que en esa época casi no había teléfonos celulares. 
La sensación era de caos y destrucción y muerte.
Esa tarde me integre como viejo socorrista de cruz roja con mis excompañeros para apoyar las labores de rescate para ir a las zonas donde cientos de edificios colapsados se encontraban y solo se necesitan palas, picos y guantes de asbesto para levantar una a una las enormes piedras que mostraban los restos de muros, techos y pisos derruidos.
Me asignaron a la colonia Roma que era la segunda zona de desastre después del Centro histórico lleno de escombros y de cadáveres.
La primera parada era un edificio aparentemente colapsado en la calle de Orizaba al llegar en la.ambulancia vimos un edificio sin daños solo un edificio de 3 pisos lleno de polvo alrededor pero los vecinos nos hicieron mirar el error cuando preguntamos.. Qué problema presenta este edificio? Está intacto! Y los vecinos con un sesgo de profunda pena y desesperación nos dijeron: hay dos pisos por debajo del primero, el edificio es de 5 pisos y no pudieron salir los habitantes de esos departamentos ...están ahí enterrados.
La sangre se nos enfrió de pronto al imaginar la escena en nuestra mente.
El comandante de la unidad llamo por radio para pedir una excavadora que pudiera hacer un hoyo paralelo al piso del primer nivel.
Y nos pusimos manos a la.obra con picos y martillos, marros con cientos de vecinos que se habían acercado para apoyar las labores de rescate.
Se había hecho de noche y otros vecinos trajeron grandes lámparas que alumbraban la trágica oscuridad y ante esa solidaridad tan necesaria surgió la primera pregunta: Dónde están las autoridades? no había más que un puñado de policías que estaban también ayudando a retirar escombros y no había soldados, solo la sociedad civil saliendo a dar la cara por sus vecinos.
Dejamos las actividades de la calle de Orizaba y tuvimos que trasladarnos a otra parte donde había colapsado el Hospital Juárez que se veía tétrico y impresionante porque sus pisos estaban colapsados uno sobre el otro como si hubieran pegado el techo con el piso del siguiente sin ventanas pero dentro había cientos de cuerpos de pacientes, médicos ,enfermeras que estaban esperando a ser sacados, la mayoría muertos.
Por otro lado había ambulancias y camionetas de carga que llevaban decenas de cadáveres en bolsas negras con cierres y etiquetas marcadas con las señas donde se había encontrado el cadáver, en los códigos de Cruz Roja los llamamos los 14s que describia un cadáver. Había cientos y cientos de actores en ese Hospital.
En un viaje con la camioneta que me tocó llevar hacia el estadio de beisbol del IMSS en la colonia Narvarte donde se había decidido que llevaramos los cadáveres y los colocaríamos sobre el campo de béisbol. Agrupados por las zonas donde se habrían encontrado. Aquello era el infierno mismo de Dante de la.divina comedia pero con un toque de holocausto, no podía estar más de 10 min ahí mirando tanta muerte apilada una tras otra contando miles.
Había restricciones de tiempo para estar ahí y tratar de descansar las emociones que se desbordaban de entre mis lágrimas secas que dolían de tanto dolor acumulado, de tanto dolor ajeno pero a la vez propio.

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