domingo, 24 de diciembre de 2023

Que no se apague

Hace diez años quise contar esta historia donde un agnóstico perdía la batalla cuando lo bajaban con poca prisa de un tercer piso hacia la planta baja y se les olvidaba que sus pulmones se habían puesto en huelga junto con su corazón. 
Una eternidad de cinco minutos me separaba de dos vidas simultáneas que se jugaban una trampa arriba y otra trampa abajo. 
Se le llama "ubicuidad" donde un alma juega al mismo tiempo en dos sitios distintos. El sitio superior era un juzgado frío, oscuro y solitario donde una juez gentil me recibía con una sonrisa eterna y una pregunta sin respuesta: Qué es lo que quieres de mi? Me preguntaba mil veces y mil veces me quedé en el más absoluto silencio de quién no sabe responder nada de nada. Quieres quedarte aquí ? Y mi silencio seguía respondiendo las preguntas que la juez hacía. Y entre tantas preguntas el tiempo se partía en dos, porque abajo mi sombra luchaba con la fuerza de un desfibrilador sobre mi pecho y mi boca recibía el tubo cruel que invadia mi tráquea y veía correr muchos galenos y enfermeras cruzando el umbral de un espacio de cristal simulando una puerta de cristal sin puerta.
El tiempo se hacía largo para mi sombra que se quedaba abajo inconsciente, sedado, intubado, semi muerto.
Por qué el de arriba seguía intentando responder una sola pregunta de la juez generosa que seguía frente a mi en aquel juzgado. Arriba habrían pasado solamente unos momentos mientras que abajo pasaron casi 15 días.
Quince días donde había una sombra de mi que veía todo y lo escuchaba en sombras. Escuchaba a quien me iba a acompañar y no hablaba conmigo porque creía que no podía escucharla. Hablaban con dios pidiendo que no sufriera y si así fuera, que mejor ese dios me llevará con él para que descansará.
Yo lo escuchaba y me dolía donde no había dolor. Solo una luz que venía de un juzgado superior donde una juez me regalaba una vela y la encendía para siempre con el mensaje más generoso que estaba por recibir en el doble camino de vida y muerte 
"No permitas que nada ni nadie apague tu Luz" 
Pablo Lorenzo García

1 comentario:

  1. Decidiste ser luz entre las sombras y se te fue otorgada.
    Gracias por ser esa luz que acompaña, que muestra el camino de la aceptación y de la paz. Gracias.

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