Me haré viejo para valorar la experiencia de los años recorridos aún cuando me duelan las rodillas y los juanetes. Me haré viejo para recordar los juegos de azar que mis hijas necesitan jugar conmigo.
Sesenta pasos largos he recorrido para celebrar la vida que pasa mientras se me olvidan los detalles que ocurren entre el nacer y el morir a lo que llamamos VIDA!
Esta experiencia de muchos años que le llaman juventud! donde mis pasos son más firmes pero más lentos y mi mirada se torna más miope con cascadas de agua de lágrima que se llama catarata.
Me llegaran arrugas donde antes hubo besos y tendré nietos postizos a quien decir mentiras piadosas para dibujar sonrisas sobre mis lágrimas turbias.
Diré tantas cosas que no tengo que referenciar en ningún autor referente sino por mi propia vida y lo que he vivido.
Quizás no espero nada ahora que "oficialmente" entrare a la vejez, una puerta grande donde solo quepo yo. La bienvenida será un solemne alemán que no recordare como se llama y el olvido de un recuerdo que jamás importa recordar.
Me queda más espacio recorrido que distancia que caminar pero lo que resta lo viviré con la reverencia y parsimonia con la que merecemos morir lentamente como la vela que se va apagando pero sin dejar de dar calor mientras se apaga.
No hay comentarios:
Publicar un comentario