miércoles, 30 de septiembre de 2020

El Secreto Divino

 

Escondida detrás de una cruz seca y vacía, Magdalena lágrima, lloraba rodante por esas mejillas que jamás recibieron beso de amor alguno. Lloraba en silencio, lloraba a oscuras, sin un dios que la mirara siquiera y se diera cuenta de su existencia amarga.


Para todos fue solamente una puta que debieron castigar con piedra y palo pero de manera legal, una puta que nunca tuvo el placer de una caricia ni siquiera en la vagina.
Pero ella sollozaba lento y en silencio, besando con labios secos y llagados el madero que hubiera soportado a su maestro.
Lloraba escondida pero sin negar el amor que la sostenía aún en el olvido, ante las palabras de un Cristo Roto que se rompía frente a sus ojos y que recibiera una palabra que jamás autor alguno escribiera en un libro sagrado, solo ella y el hombre amado por ella, colgado de una cruz y encarnecido sabrían de aquellas palabras que la mirada sangrante le dedicara antes de morir. 

Un secreto que ni con el calvario se conocería, se permitiría saber, un secreto que también ella se llevaría a su tumba aún cuando sabía que ella había muerto por él y ella era la diosa oculta detrás de un pecado.

Cuando algo muere se siente por dentro, sin explicación alguna, una sin razón razón de lo que ha partido, no importando como lo ha hecho ni con qué fin, solo se trata de experimentarlo, vivirlo, no importando cuan doloroso pudiera ser la llamada pérdida que nos aísla definitivamente de lo amado.

Decir murió viene de dentro, del abismo insondeable que es el vació generoso del desamor y el desencuentro.
Cuando algo muere se van las fuerzas y el tono muscular de los labios dejando muerta a la sonrisa, incluida la de la burla sarcásticamente muerta.
Cuando algo muere, muere en los brazos y se queda inerte, sin vida que lo mueva, sin aliento que lo respire, sin mirada que lo vea.
Cuando algo muere, hay que aprender de la pérdida y de la partida porque de lo contrario se repite una y otra vez, eternamente hasta que muera.

sábado, 19 de septiembre de 2020

Yo no tuve Cáncer

 

    Cumplí 50 años y para celebrarlo me interne en un hospital verde lleno de esperanzas y medicamentos, medio siglo, me dije, no se cumplen todos los días y así de fácil pude entender cómo convertirme en un absceso frágil e infeccioso y así confundir los días y las noches y las horas y los colores de las sábanas que eran los mismos de las batas inmunes sin nalgas.
El quinto piso lo inauguré en el tercer piso y para festejarlo me puse flemático como buen inglés que no soy, Y aguantando la respiración me quede callado y sin aire pero en el salón de fiestas en que me encontraba también había oxígeno para inflar globos y pulmones aunque los míos se negaron a participar en esa ridícula fiesta pública de mi cumpleaños y me prestaron un pulmón mecánico que decidía por ellos pero eso sí, hubo muchos invitados que llegaban de 2 en 2 y de tres en cinco y les daban pases en la entrada para subir a la fiesta con un control excesivo de pase porque dentro había muchas otras fiestas y muchos festejados que compartían desde sus camas eléctricas.
Fue el festejo más largo y prolongado que he tenido con tantos invitados de disfraces blancos y que no reconocía. En ocasiones la celebración se alargaba hasta altas horas de la noche o bien iniciaba desde tan temprano cuando una edecán obesa y con un sombrerito simpático me despertaba encendiendo la luz de las 5 de la mañana adornándome con tubitos de vidrio en mi axila e inflando mis brazos aleatoriamente ya que estos parecía que se desinflaran solos.

Todos los restantes invitados llegaron todos de blanco hasta en sus zapatos y apenas entrada la mañana sin luz adornaban mi garganta creo que para limpiar mis dientes desde dentro del cuello desarmable.
Aprendí a aguantar el dolor y cubrirlo con una sonrisa para que los nuevos invitados e invitadas guapas se quedaran en mi fiesta.

Todos mis amigos en mi fiesta les pedían participar de mis preparativos, hasta me asignaron un número que colgaron de mi cabecera para que los invitados no se extraviasen para llegar a mi festejo.

 ¡Yo no tuve cáncer!
¿Recuerdan de en donde les describí la fiesta tan hermosa que tuve para mis cincuentas en aquel hospital verde? Fue tan impactante para mí que desde ese especial cumpleaños decidí dedicarme a planear fiestas del último cumpleaños, despedidas, cierres, homenajes y todos esos rituales de inicio y término. Fiestas infantiles, juveniles, de adultos y fiestas seniles.
Los otros especialistas con los que platico de vez en cuando, esos de bata blanca y barba o bigote y lentes que hablan con un lenguaje extraño de un griego antiguo en el que casi nadie les entiende, tampoco entienden aquellas frases y mensajes en los que invito a crear la ficción del morir.
A aquellos amigos a los que les organizo su fiesta de despedida, la mayoría se disfrazan de cáncer y no todos pertenecen a ese signo, pero creen que son de ahí y que están enfermos, aunque yo les digo: ¡Usted no está enfermo, solo tiene cáncer! y con un rostro de incredulidad y duda se quedan mirándome sin entender ninguna de las 7 palabras que acaban de escuchar de mi boca. ¿Qué diferencia existe entre enfermedad y cáncer?, los miran como sinónimos como si fueran dos caras de la misma moneda, pero no es así, enfermedad es una actitud de pertenencia del un conflicto y cáncer es un cangrejo que se confunde con la huella que deja a su paso ese dolor ajeno que poco a poco nos vamos apropiando hasta convertirlo en un sufrimiento que vivimos por dentro.
En fin, esa fiesta del duelo y del sentido de la vida es la fiesta más significativa de toda nuestra existencia, llena de gratitud y honra por lo que somos, por lo que fuimos y por lo que seremos.

Por otro lado hay un episodio de mi fiesta de cincuentas que me encanta narrar, quizás son varios episodios pero podríamos unirlos todos juntos:
En aquel salón de fiestas tan extraño del primer piso donde se hallaba mi cama junto con las de otros 3 festejados, siempre había quien se le terminaba el tiempo de festejar, ya sea por qué lo habían dado de alta o también lo habían dado de baja cuestión de sentido, cuando los daban de baja me daba cuenta porque aquellas sabanas blancas ya no estaban ni se tomaban la molestia de cambiarlas, simplemente se quedaba la cama desnuda con el colchón de plástico verde. y si habría de regresar a la fiesta era porque se lo habían llevado a un paseo a otro piso y sus sabanas simplemente eran cambiadas y renovadas por otras limpias. 


La fiesta siguió y siguió, y hubo nuevos invitados, uno de ellos lo recuerdo muy especialmente a su llegada, de pronto apareció una camilla normal, no más grande no más pequeña, pero recostado en ella un hombre con una gran obesidad que llegaba a los bordes de dicha cama, parecía que le faltaba espacio para poderlo contener y ante tan inusitado y especial invitado

miércoles, 9 de septiembre de 2020

Creo en ti

 Creo en ti

Creo en ti, desde que llegaste, desde que enfrentaste sin conocerme aún, mi realidad hospitalaria, frágil, trémula, desafiante.

Desde que te postraste ante tu Dios, para orar por mi …desconocido y distante.

Desde que creíste en mi…

Creo en ti, porque vives como yo, aguardando esperanzada la liberación final de las cuerdas que nos atan sin conocernos siquiera…

Creo en ti…porque creer en ti es prender la luz de la pequeña vela que has puesto en mis manos con la esperanza que un día se caiga el velo que nubla mi mirada, que cae como catarata.

Algo desato el nudo firme que sostenía el velo, del ciego enamorado, jugando a la ruleta rusa de la terapia intensiva…

Soy un hombre con suerte, con mucha suerte… a veces buena y a veces mala, pero eso sí, mucha suerte…porque cada noche en mi cama, en mi hospital, en mi locura pulmonar enferma, tiraba del gatillo inconscientemente y solo se escuchaba un suspiro de otro enfermo y su enfermera…”hoy no toca”…a ver mañana…

Hasta que un buen día…mi mano, el índice y el pulgar amenazantes no apuntaron a mi sien y el arma estaba cargada, cansado de vivir, baje la pesada mano y se disparo justo hacia el pulmón izquierdo, la ruleta rusa, me había tomado por sorpresa y de nuevo…me llevaron al juzgado de terapia intensiva….”hoy tocaba”

Todavía no era mi tiempo…aquel juez de rostro adusto y severo, pronuncio el dictamen, como dirigiéndose al acusado a la pena de muerte, acusado de intentar morir prematuramente…y aún no te conocía.

Me sentenciaron atado a una cama de hospital, atado a un respirador que me decía como respirar, a qué ritmo, atado a un tubo inserto en mi boca…me abrieron camino en mi garganta, me silenciaron la voz…y me quitaron el sueño…y también el descanso.

Y aún seguía sin conocerte…

Todos esos días se vivían exactamente iguales…confusamente idénticos, un lunes era miércoles, un jueves era sábado, la noche era de día…uno tras otro abonándose a mi condena…

Hasta que un buen día que era de noche, llego mi liberación en manos de un verdugo, una hoja de papel era mi llave…

“Aunque no este listo…lo vamos a dar de alta” me dijo amenazadoramente!...

Y todavía no te conocía…

A mis compañeros de celda los cambiaban constantemente nunca eran los mismos. No había de quien despedirse…

Me liberaron con libertad condicional, atado a un tanque de oxigeno y a una sonda que me limitaba a comer esa sustancia in-sabora que nunca supe a que sabría…

Me quitaron la imagen que yo tenía y me vistieron de hueso, mis piernas, mis brazos, mis nalgas, mi coxis, mis llagas…

Y para entonces…no me conocías…

Me trajeron hasta el cuarto del patio donde reposaba, ahora celda sin vecinos,

Ese patio que separaba el salón de la casa a la que tú llegarías…aun cuando no te conocía, ya creía en ti…

Creía en ti…sin conocerte, sabiéndote cercana

Y llegarías un lunes que sí sería lunes, le darías sentido a mis semanas…

Me convertí en fantasma que deambulaba en las noches por la casa buscando alimentarme de tiempo, caminando de a poco, sin subir al cielo, porque mis piernas le tenían miedo a las escaleras.

Un lunes de noche te encontré y tu mirada no encontró mi mirada, era de papel, blanco trasparente, más fantasma…pero si te ví

Y por fin te conocía.

Comencé a creer en ti, en tu paso por mi mirada, en la esperanza hueca de poder subir, trepar la bendita escalera y encontrarte y enfrentarte… pero no era lunes.

Y me quede esperando en el salón sin bancas, arrastrando mis pesados huesos…día tras día, pero ahora si, había martes y había miércoles y eran consecutivos y tenían sentido uno tras otro…y comencé a creer en ti.

Hasta que un día, hasta que un buen día…volvió a ser lunes, bendito lunes y te encontré en el umbral de la puerta y depositaste una sonrisa y una frase y un saludo a las que siguieron más frases mías, más saludos y desde entonces…todos los días son lunes, pero ahora creo en ti, porque todos los lunes tienen sentido.



domingo, 6 de septiembre de 2020

La soledad

 ¿Qué es la soledad? ¿ será acaso sinónimo de abandono o rechazo? Más bien creo que soledad es el encuentro conmigo mismo que me lleva a conocerme y reconocerme definitivamente. La soledad quizás es la virtud del espacio social que me lleva más lejos que la.necesidad de la compañía de otro ser de quien hago depender mi felicidad. La soledad me permite reconocer que mi felicidad, esa con mayúsculas, no depende nunca de otro ser ajeno a mi, fuera de mi, la felicidad es producto de mi esfuerzo solitario, de la autonomía que logro solamente en mi bendita soledad.

La plenitud que logro al descubrirme que he recorrido buena parte de mi camino: solo.

¡cuánto miedo le pueden tener a la soledad! Quienes han creído en el miedo y se han confundido de nombres en los letreros de su camino, en donde ha dicho aislamiento han leido Soledad, donde han leido abandono; ha dicho en realidad autonomía.

Entonces la soledad es y será una virtud del que confía, un beneficio para el que tiene fe, una mejora para el que es paciente y tolerante.

Bendita soledad que es alimento del alma.

Pablo Lorenzo García

Duelo por separación 2

 Hola queridos cibernautas de Vioss, el tema anterior de las generalidades del duelo por separación quedamos de terminarlo.


El Matrimonio es un tema Mito, ya que de acuerdo a la percepción cultural conlleva algunos condiciones morales que rigen el mito - dogma de la experiencia matrimonial.


La experiencia social de las parejas que se unen en matrimonio en jóvenes del estado de Guanajuato, es que más del 50% se separan o divorcian en menos de 5 años y del otro 50% no tenemos muchos datos dado que viven quizás en separación sin divorciarse y por tanto no se tienen datos estadísticos dado que no llegan al registro civil sino que lo hacen de aparente común acuerdo.


Pero ¿qué es lo que ocurre con la expectativa de vida matrimonial en México? En muchos de los casos, quienes nos dedicamos a trabajar en comunidades marginales o rurales percibimos que los jóvenes solo se unen sin ningún vínculo legal o bien por que tuvieron un embarazo durante el noviazgo o bien por que solo no decidieron por desconocimiento hacerlo por vía legal.


En las grandes ciudades de México la perspectiva cambia dado que si hay la decisión de un vínculo legal en el matrimonio al mismo tiempo que el matrimonio religioso, preferentemente católico. Pero creemos que esta unión matrimonial es presionada en mucho en nuestra cultura nacional por el dogma de "no vivir en pecado" y en muchos casos los jóvenes no toman una decisión "libre" sino influenciados por la presión parental y moral.


Una vez que comienza la vida matrimonial la vida conyugal toma nuevos senderos ya que la visión de la soltería en ambos jóvenes se experimentaba desde una vida muy light, con permisivismo y hasta hedonismo en la forma de vida de dichos jóvenes ahora casados. Ahora la experiencia conyugal marca límites entre las decisiones que ambos deben de tomar por las obligaciones financieras, de limpieza, de orden de horarios, etc. etc.


Y cuando comienzan siguen pretendiendo algunos, necesitar y/o depender del apoyo de os padres, sobre todo el materia económica, y en el cuidado de los hijos pequeños cuando estos llegan muy prontamente. Y estos padres amorosamente los apoyan ya que: ¿quién no va a ayudar a sus hijos cuando lo necesitan?


Desde el psicoanálisis cuando no dejamos que los hijos experimenten la frustración de enfrentar los problemas y retos por ellos mismos, estamos provocando una estructura yoica muy débil y muy poca capacidad de frustración, tolerancia y demora. Es decir que estos chicos van a sentirse frustrados cuando no puedan realizar la vida en la forma como la habían venido realizando en la soltería.


(continuara) espero comentarios de su parte para generar un ambiente de dialogo académico)

Duelo por separación 1

 La Experiencia de separación dentro de la familia es importante entenderla y saber cómo vivirla para poder superarla. Hay que entender primero los dos principios desde donde podemos mirar esta experiencia; tenemos el principio de percepción y el principio de realidad. Un conflicto tiende complicarse cuando la percepción que tenemos de él lo complica: por ejemplo, cuando podemos ver la partida de uno de los padres violento, alcohólico y/o agresivo puede verse desde la visión del abandono y la creencia que no podremos salir adelante sin él y podemos trabajar otra percepción desde la realidad de la liberación de la tensión de vivir con una persona así.


Existen ciertos mitos en las relaciones humanas que nos pueden ayudar a entender el principio de realidad cuando se presenta una experiencia como la separación por el conflicto relacional en la pareja.


El primer mito es creer que una pareja nos va a dar la felicidad que queremos y creemos necesitar en lugar de comprender que la felicidad es mi responsabilidad individual.


El segundo mito es complejo expresarlo, sobre todo si se ve solamente desde una visión moralista: "la mujer no nació para ser Madre de manera exclusiva, es decir, la maternidad es una elección personal que involucra un diálogo con la pareja y esta elección debe ser una elección LIBRE, por lo tanto conlleva una Renuncia, Renunciamos a seguir viviendo el rol de hijos dependientes como adultos para poder elegir ser Padre o Madre.


Separación no es Divorcio, la separación es una experiencia de vivir distanciado de un compañer@ para mirarme a mi mismo y mis circunstancias que quiero comprender y resolver en mi soledad, quizás con el asesoramiento de un especialista y posteriormente tomar una decisión conjunta si renovamos un nuevo compromiso de continuidad.


Continuara!!